Objetos de Estudio de la Criminología
¿Cuáles son los Objetos de Estudio de la Criminología?
Como posiblemente ya muchos sepan, la criminología, al ser una ciencia, es claro que enfocará sus esfuerzos en el análisis de determinados objetos, sin embargo, parte de la población podría creer que su único lugar de provecho son las escenas de un crimen, no obstante, la criminología abarca muchas y muy variadas áreas aparte de la ya mencionada.
La realidad es que esta ciencia engloba múltiples disciplinas y áreas de estudio, con las que se tiene un fin en común: mitigar las desviaciones de comportamiento de los agentes sociales. Habiendo aclarado esto, se podrá ahondar en cada objeto fundamental de estudio y las repercusiones que tienen los mismos entre sí.
Por un lado, se tiene el objeto de estudio central y unificador de las ciencias criminológicas, el delito. Esta actividad es la causante principal de la existencia de la criminología, pues a raíz de ella surgen los diversos objetos de estudio que también forman parte de la criminología.
Curiosamente el delito es llevado a cabo por el delincuente, y este repercute sobre la víctima. En este caso tanto el delincuente sobre la víctima son objetos de estudio aparte en los que también se concentra la criminología, mas de estos se hablará más adelante.
Añadido al delito, al delincuente y a la víctima, se da por un supuesto que este tridente debe coexistir dentro de un entorno físico para lograr ser concebido. A ese escenario como obra principal, se le atribuyen las cualidades de comportamiento social, las que por sí solas, representan también un campo de estudio dentro de las ciencias criminológicas.
Una vez aclarado lo anterior se posee la facultad de profundizar en mayor medida en cada uno de estos aspectos, iniciando por "término madre" de los demás, el delito.
En la actualidad el delito es visto como el ejercicio de una acción o comportamiento que rompe los estándares jurídicos que rigen a un grupo social. Es básicamente la transgresión de un acuerdo que fue aceptado implícitamente por cada persona al momento de que su madre lo dio a luz, con el que se asegurara la preservación de los derechos propios y ajenos.
A manera práctica y cotidiana, el delito se presenta en la sociedad costarricense en las formas de sicariato, corrupción, robo agravado, posesión ilegal de armas, fraudes, narcotráfico y un amplio catálogo más, que a pesar de no ser tan evidentes a simple vista, existen. Algunos ejemplos son la legitimación de capitales, la extorsión, irregularidades del vehículo y/o del conductor a la hora de transitar en vía pública, o el maltrato animal.
Si se toma como referencia todos y cada uno de los delitos mencionados, se encontrarán dos aspectos en común: la existencia de una víctima sobre la que recae el daño y, la existencia del delincuente o victimario. Sobre esta pauta, es que justamente se procederá a profundizar el concepto de "víctima".
La víctima es aquella persona que sufre daños o repercusiones a partir de que se lleve a cabo un delito. No necesariamente en todas las ocasiones el mal debe haber sido hecho directamente a la persona para convertirse en víctima, pues esta podría experimentar secuelas producto de un daño ejercido directamente sobre un familiar, por mencionar un ejemplo.
De forma oportuna, la criminología posee una enorme incidencia en el trato de las víctimas, ya que esta ciencia además de identificarla, se enfoca en el acompañamiento y recuperación de la misma, pues una víctima cuya moral fue corrompida por un delito, podría convertirse a futuro en victimario.
Esto lleva a la interpretación de la última pieza de lo que es este "triángulo criminológico", el delincuente. El delincuente o criminal -según el contexto bajo el que se desee denotar- es el responsable de llevar a la práctica aquella acción antisocial que ya ha sido descrita. Esta persona delincuente suele contar con características mentales como bien lo podrían ser la Tríada Oscura de la psicología, la cual incluye el maquiavelismo, el narcisismo y la psicopatía o, por el contrario, se podría ver alentado por necesidades o experiencias vividas.
El estudio del delincuente es tan importante como el de la víctima en términos consecuentes al quebrantamiento del orden realizado. Esto se puede deber a diferentes situaciones, una de estas puede ser el alejamiento del infractor de la sociedad, también se puede aprovechar esta acción para recolectar información y estadísticas para crear perfiles en un futuro o, para lo que probablemente más se utilicen todos estos estudios: el control social.
En medio de la lucha de la criminología por hacer el bien dentro de la sociedad, esta ciencia se ha visto en la necesidad de implementar formas de prevención ante los patrones de crimen que se han presentado a lo largo del tiempo, en términos generales estas medidas son denominadas como control social. Aparte de lo mencionado, también se debe saber que de control social no solo existe una forma, sino que se puede evidenciar de numerosas maneras distintas, entre ellas el control social formal e informal.
Es muy probable que toda persona, al haber vivido su infancia, se le hayan inculcado buenas costumbres relacionadas a las amistades, a su vida dentro de la escuela, a su creencia religiosa, entre otros valores que podían ser relacionados con su entorno. Todos los ya mencionados son ejes derivados del control social informal, en el cual, de una manera más sutil y natural, se intenta brindar un ambiente saludable para el desarrollo integral de cada persona.
Posteriormente, como una medida legal más estructurada, se encuentran las instituciones dedicadas exclusivamente al mantenimiento del orden público, entre estas se encuentran los centros penales, las diferentes policías y otras instituciones que conforman el Ministerio Público de Costa Rica.
Es así como a pesar de tener sobre la mesa tan dispersas y extensas ramas y concepciones sociales, al final se encuentra un punto de convergencia en el que la criminología es la principal protagonista como ciencia social, que a su vez, requiere de la participación de muchas otras ciencias.
Referencias:
DK. (2018). El Libro del Crimen. DK Publishing
Zúñiga, R. (2021). Fundamentos de Criminología. EUNED
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